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Galería Petrus participó en la feria internacional Pinta Miami, presentando el trabajo de los artistas puertorriqueños Iván Báez Cartagena y Naimar Ramírez. La feria se celebró del 4 al 7 de diciembre en Coconut Grove, como parte de la reconocida Semana del Arte en Miami, reuniendo a coleccionistas, curadores y profesionales del arte de distintas partes del mundo.
Reconocida como la única feria internacional dedicada exclusivamente al arte latinoamericano e iberoamericano durante esa semana, Pinta Miami ofreció un formato curado y de escala boutique que propició un intercambio cercano entre artistas y público. En este contexto, la presencia de Galería Petrus subrayó el compromiso sostenido de Puerto Rico con el diálogo artístico global y con la proyección internacional del talento emergente del archipiélago.
La propuesta presentada incluyó obras de Iván Báez Cartagena, cuya práctica artística exploró las tensiones sociales, políticas y emocionales de las comunidades insulares. Su trabajo integró la belleza del Caribe con reflexiones sobre el éxodo, la resiliencia y la memoria colectiva, construyendo una narrativa visual cargada de sensibilidad contemporánea. Su trayectoria previa incluyó exposiciones en espacios locales e internacionales, así como participaciones en instituciones museísticas de Puerto Rico.
Por su parte, Naimar Ramírez presentó una obra centrada en procesos de reconstrucción personal a través de objetos y materiales encontrados. Sus esculturas propusieron una reflexión sobre el cuerpo, el espacio y el entorno, estableciendo un diálogo entre lo íntimo y lo colectivo, y entre lo fragmentado y la búsqueda de sentido. Su participación en Pinta Miami permitió situar este proceso creativo dentro de una conversación artística más amplia.
Sylvia Villafañe, directora y fundadora de Galería Petrus,, destacó que la participación en la feria reafirmó la misión de la galería de apoyar el arte puertorriqueño contemporáneo y amplificar su alcance fuera del Caribe. La selección de ambos artistas respondió a la fuerza de sus discursos y a la diversidad de sus lenguajes visuales, que dialogaron desde distintas perspectivas sobre la complejidad de lo caribeño.
Además de la feria principal, Pinta Art Week incluyó una programación cultural que articuló colaboraciones con museos, galerías y espacios independientes en toda la ciudad de Miami. Esta presencia contribuyó a posicionar a Puerto Rico como un actor relevante dentro de la conversación sobre arte contemporáneo en América Latina y el Caribe, consolidando su visibilidad en uno de los escenarios más influyentes del calendario artístico internacional.

