Antología Pictórica: 1998–2025 honra los 25 años de creación del maestro Luis Hernández Cruz

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Galería Petrus inaugiró ayer Antología Pictórica: 1998–2025, una exposición de gran envergadura dedicada al maestro Luis Hernández Cruz. La muestra reunió una selección antológica de obras creadas a lo largo de los pasados 25 años, muchas de ellas inéditas y de gran formato, ofreciendo una mirada excepcional al desarrollo continuo de uno de los pilares de la plástica puertorriqueña y latinoamericana.

La exposición coincidió con el vigésimo aniversario de la primera retrospectiva del artista en Galería Petrus, Paisajes quiméricos, subrayando la relación histórica entre el creador y el espacio expositivo. A sus 89 años, Hernández Cruz se mantuvo activo en el ejercicio creativo, reafirmando una trayectoria marcada por la constancia, la exploración y una visión artística en permanente evolución.

Reconocido internacionalmente como uno de los grandes exponentes de la abstracción en América Latina, el artista concibió cada obra como un universo propio. Su lenguaje visual —que él mismo definió como abstracción orgánica o paisajes geométricos— integró referencias a la flora, la fauna, la física, la mitología, la filosofía, la literatura, la anatomía y la arquitectura, dando lugar a composiciones donde color, luz y contraste dialogaron con una intensidad profundamente caribeña.

Esta selección presentada destacó además por el uso persistente del formato grande y horizontal, una apuesta poco común que ha caracterizado la producción del maestro a lo largo de décadas. Según destacó la directora de la galería, la muestra reunió alrededor de una veintena de piezas nunca antes exhibidas al público, reafirmando la relevancia histórica y estética de su obra dentro del arte puertorriqueño.

El reconocimiento a la trayectoria de Hernández Cruz se reflejó también fuera del espacio expositivo. En ese periodo, el bufete McConnell Valdés celebró su 85 aniversario con la develación de una obra del artista, sumándose a una larga lista de distinciones nacionales e internacionales que ha recibido a lo largo de su carrera.

Su legado institucional fue igualmente destacado: dirigió la sección de Artes Plásticas del Ateneo Puertorriqueño, fue miembro fundador de la Escuela de Artes Plásticas y de la sección de artes plásticas de la Universidad de Puerto Rico, además de liderar en varias ocasiones su Departamento de Bellas Artes. También estuvo al frente del Museo de Historia, Antropología y Arte de la UPR y colaboró estrechamente con don Ricardo Alegría en los inicios del Instituto de Cultura Puertorriqueña.

Las obras de Luis Hernández Cruz forman parte de colecciones institucionales y privadas en distintos países, y permanecen accesibles al público en espacios emblemáticos como el Museo de Arte de Puerto Rico, el Museo de Arte de Ponce y el Centro de Bellas Artes Luis A. Ferré, donde destaca el vitral que engalana la Sala de Drama René Marqués.

Con Antología Pictórica: 1998–2025, Galería Petrus reafirmó su compromiso con la historia del arte puertorriqueño y ofreció al público una ocasión irrepetible para adentrarse en la obra de un creador esencial, cuya huella permanece viva y vigente en la cultura visual de Puerto Rico.

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