Veuve Clicquot presentó oficialmente en Puerto Rico La Grande Dame 2018, la más reciente edición de su cuvée de prestigio. El lanzamiento marcó un momento significativo para la Maison, al coincidir con los 25 años de lanzamientos de añadas de La Grande Dame, una línea que honra la visión de Madame Clicquot, la mujer que transformó la historia del champagne en el siglo XIX.
Esta añada —definida por su equilibrio y precisión— reafirmó la filosofía enológica que distinguió a la Casa desde 1772. Elaborada con un ensamblaje dominado por 90% Pinot Noir y 10% Chardonnay, La Grande Dame 2018 destacó por su estructura, frescura y delicadeza aromática, consolidándose como una de las expresiones más elegantes del champagne contemporáneo. El Cellar Master Didier Mariotti describió el perfil de la cosecha como profundo y preciso, con notas cítricas de limón, yuzu y lima, fruta blanca, sutiles matices florales y un final vibrante de marcada tensión mineral.
El espíritu femenino que define a La Grande Dame se celebró en Puerto Rico con un encuentro especial en Cocina Abierta, donde la Maison rindió homenaje a once mujeres puertorriqueñas cuyas trayectorias reflejan audacia, innovación y excelencia.
Las homenajeadas fueron Ivonne Rodríguez-Wiewall, Adienid Muñiz, Crystal Díaz, Loisse Herger, Carmen Portela, Milagro Cabrera, Frances Estrada, Lucienne Gigante, Ilia Margarita Morales, Yadira Pizarro y Stella Nolasco. Cada una representó, desde su disciplina, la esencia contemporánea de La Grande Dame: liderazgo, visión y compromiso con la excelencia.






Esta presentación también puso de relieve la identidad renovada de La Grande Dame 2018. El diseño, dominado por el icónico amarillo Clicquot, incorporó un estuche elaborado con 60% de biomasa derivada del cáñamo, reflejando el enfoque sostenible de la Maison. La inclusión de una cinta personalizable añadió un elemento distintivo pensado para celebraciones y obsequios especiales.

La experiencia se completó con un menú de degustación diseñado para dialogar con la estructura y frescura de las cuvées. Los hors d’oeuvres de influencias caribeñas y asiáticas abrieron la velada junto a Veuve Clicquot Yellow Label, seguidos por una tostada de maíz con tartar de atún y limón Meyer. El crudo de pez león se maridó con Veuve Clicquot Vintage 2015, mientras que las langostas braseadas al carbón resaltaron la elegancia de La Grande Dame 2018. El cierre, un milhojas con frutos rojos, agua de rosas y naranja acompañado de Veuve Clicquot Rosé, celebró la riqueza gastronómica local.

Con esta presentación, Veuve Clicquot reafirmó en Puerto Rico el legado de Madame Clicquot y la vigencia de La Grande Dame como símbolo de audacia, sensibilidad y visión femenina, conectando el arte del champagne con historias que, como esta cuvée, trascienden generaciones.

