Fotos por TRAFFIC CHIC
Hay recuerdos que permanecen intactos en la memoria gracias a un aroma.
El perfume de un jardín después de la lluvia, la fragancia de una flor que marcó la infancia o las notas que acompañaron un momento especial tienen la capacidad de despertar emociones con una intensidad única. Inspirada en esa conexión entre memoria y esencia, La Química de Perfumes presentó Alquimia & Esencia junto a la tienda de joyería CXC en Plaza Las Américas, una experiencia diseñada para explorar el poder emocional de los aromas.
Guiadas por Maritza Reyna, propietaria de La Química de Perfumes, las participantes emprendieron un recorrido sensorial a través de distintas familias olfativas, descubriendo cómo cada nota puede evocar recuerdos, sensaciones y capítulos significativos de la vida.






Más que seleccionar ingredientes para una fragancia, la experiencia invitó a cada asistente a identificar aquellos aromas con los que se siente profundamente conectada. Algunas encontraron inspiración en paisajes que han marcado su historia personal, mientras otras recrearon sensaciones asociadas a viajes, celebraciones familiares o momentos de bienestar.
A medida que avanzaba la jornada, las esencias comenzaron a mezclarse para dar paso a creaciones completamente personales, concebidas como una extensión de la identidad de quien las llevaba.
La actividad reflejó una tendencia creciente dentro del universo de la belleza: la búsqueda de experiencias que permitan expresar la individualidad de una manera más auténtica. En un momento donde las personas valoran aquello que tiene significado personal, la posibilidad de crear una fragancia propia adquiere una dimensión mucho más profunda que la simple elección de un perfume.
Esta experiencia se complementó con una propuesta de coctelería infusionada con lavanda presentada por PIRARUM PR, integrando nuevas capas aromáticas a una tarde dedicada a los sentidos.
Entre flores, especias, notas cítricas y acordes amaderados, Alquimia & Esencia se convirtió en un espacio donde cada participante pudo descubrir cómo los aromas tienen la capacidad de narrar historias, preservar emociones y capturar momentos que merecen ser recordados.
Porque algunas memorias se guardan en fotografías. Otras permanecen para siempre en una fragancia.

