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En una industria donde las tendencias cambian constantemente, mantenerse vigente durante 30 años requiere mucho más que una buena selección de ropa. Raquel Cohen lo ha conseguido construyendo una relación cercana con sus clientas, entendiendo sus necesidades y evolucionando junto a ellas.
Desde su boutique en la Avenida Alejandrino, la empresaria ha acompañado a distintas generaciones de mujeres puertorriqueñas, convirtiendo su establecimiento en un espacio donde la variedad, el servicio personalizado y la elegancia forman parte de la experiencia de compra.
Su historia en la industria comenzó en 1994, cuando trabajaba como compradora de ropa para los negocios de su familia. Los viajes y el contacto con distintas marcas despertaron su interés por desarrollar una propuesta propia, con piezas que respondieran a una visión diferente de la moda femenina.
“Todo comenzó en 1994, cuando trabajaba de compradora de ropa para los negocios de la familia —tuve muchas oportunidades de viajar y conocer el mercado de ropa de mujer. Vi tantas líneas que me llamaban la atención, pero no eran apropiadas para el negocio familiar y ahí decidí emprender mi propio negocio”, recuerda Cohen.
Aquella decisión dio paso a Raquel Cohen Boutique, un negocio que ha logrado adaptarse a los cambios del mercado sin perder de vista su propósito: ofrecer opciones para mujeres de distintas edades, estilos y tallas, procurando que cada una encuentre piezas que favorezcan su figura y personalidad.
Parte fundamental de esa trayectoria ha sido el equipo de cuatro mujeres que la acompaña en la boutique, cuyo conocimiento de las clientas y dedicación al servicio han contribuido a fortalecer la confianza construida durante estas tres décadas. Cohen también reconoce el apoyo de su esposo, Leon Cohen, y de su familia como elementos esenciales de su historia empresarial.









Entre las categorías que distinguen la oferta de Raquel Cohen Boutique, el denim ocupa un lugar especial. La tienda cuenta con una selección de más de 100 estilos de jeans de marcas como MOTHER, AGOLDE, Paige, Citizens of Humanity y 7 For All Mankind.
Además de esta especialidad, su inventario incluye propuestas contemporáneas de firmas como A.L.C., Trina Turk, FARM Rio, Cinq à Sept, Ramy Brook y Joseph Ribkoff. Para mantener una oferta actualizada, la empresaria viaja frecuentemente en busca de nuevas colecciones y estilos que respondan a los gustos de su clientela.
Esa pasión por los jeans también inspiró The Denim Lab, un pop-up realizado en la boutique que permitió a las asistentes personalizar sus piezas de denim mientras disfrutaban de canapés. La iniciativa llevó la experiencia de compra más allá de la selección de ropa, incorporando un elemento creativo y participativo.
Para Cohen, uno de los mayores retos de mantenerse en el negocio ha sido encontrar constantemente mercancía diferente y novedosa, capaz de sorprender a quienes visitan su establecimiento.
“Conozco a mis clientas. Me da gusto complacerlas. La parte más gratificante ha sido mi tiempo de duración en el mundo de los negocios y ser reconocida como una tienda que ofrece una gran variedad de mercancía. El mayor reto es viajar constantemente y conseguir mercancía diferente y novedosa para suplir a mi clientela habitual siempre, porque siempre hay que sorprender y anticipar las tendencias”, expresa la empresaria.
Hoy, Raquel Cohen continúa compartiendo diariamente las novedades de su boutique a través de las redes sociales, manteniendo esa comunicación cercana que ha caracterizado su relación con las consumidoras.
Treinta años después, su trayectoria demuestra que, aunque las tendencias evolucionan, conocer a la clienta y ofrecerle una experiencia de compra personalizada sigue siendo parte esencial de la permanencia de un negocio de moda.
